Relato del viaje a Fez, Chefchaouen y Meknés (Marruecos) del 5 al 12 de abril de 2011
Día 5.- Llegamos al aeropuerto de Fez a primera hora de la tarde. Nos espera un taxi contactado a través de nuestro a lojamiento, el Riad Hala, situado en la zona llamada Fez el Bali, la más antigua de la ciudad y el lugar donde se emplaza la Medina, rodeada de murallas y de uno de los complejos medievales más grandes del mundo que componen un entorno único capaz de justificar por sí solo un viaje. Un viaje que, en nuestro caso, se ha hecho esperar muchos años.
La ciudad de Fez es considerada el centro religioso y cultural de Marruecos y es una de las cuatro ciudades imperiales junto a Rabat, Marrakech y Meknés. Además del barrio Fez el Bali –declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1981, esta ciudad está dividida en dos zonas más: Fez el Jdid, donde se encuentra la Mellah –el barrio judío- y la Ville Nouvelle.
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Se dice que Fez fue el epílogo de Abū ‘Abd Allāh Muḥammad ibn ‘Alī -conocido por los cristianos como Boabdil-, último rey musulmán de Granada y miembro de la dinastía nazarí, llamado popularmente en su tiempo con el sobrenombre Al-Zugabi, "el Desdichado".
Boabdil, con el apoyo de su madre, la sultana Aixa, arrebató el trono de Granada a su padre, Moulay Hassan, en 1482 y después a su tío az-Zaghall –el Zagal- considerados los legítimos reyes. Durante la batalla en Lucena fue apresado por los Reyes Católicos.
Su liberación implicó dar a Castilla la parte del reino que gobernaba el Zagal y la finalización de la guerra el 2 de enero de 1492, con la toma de Granada por los Reyes Católicos. Éstos le ofrecieron las tierras de Las Alpujarras (la hermosa sierra que rodea Granada) junto con una pensión económica para que vivieran él y sus sirvientes.
Cuenta una leyenda que al salir de Granada camino a su exilio en las Alpujarras giró la cabeza para ver por última vez su ciudad y lloró. Mientras, oía a su madre decirle: "llora como mujer lo que no supiste defender como hombre".
La muerte de Morayma, el amor de su vida, en el año 1493 precipitó su salida de España hacia tierras de Marruecos a las que llegó en ese mismo año, siendo bien acogido por el entonces Califa de Fez, donde se hizo construir un pequeño palacete a la usanza de la Alhambra, donde vivió sus últimos 30 años
Después del té de bienvenida que nos ofrecen en el Riad y de refrescarnos un poco, subimos a un taxi que nos deja en el Complexe Hourria, donde se inaugura el I Festival Flamenco de Fez.
Y es entonces cuando sentimos el hermanamiento entre esta música y la andaluza o Al-Ala, nacida en la Córdoba del siglo IX; un profundo diálogo entre el sur de España y el mundo árabe del norte de África. Nos han deleitado con música, bailes y cantos beréber, árabe y flamenco. Dos horas que pasan sin enterarnos.
Día 6.- Si se quiere ver y disfrutar en profundidad de esta Medina, que es la mayor zona peatonal del mundo, no hay nada mejor que contratar los servicios de un guía, para no perderse por sus innumerables zocos y callejuelas.
Después del desayuno salimos con la guía, que nos proporcionan en el alojamiento, y nos adentramos en un ambiente totalmente medieval: no en vano esta preciosa Medina fue construida en el siglo XII y hoy en día aún conserva todo su encanto.
Entre los lugares de interés, que hay en Fez el Bali, está la Medersa Bou Inania, edificada entre 1350 y 1355, uno de los pocos lugares religiosos abierto a los no musulmanes. Destaca su alto minarete recubierto en la parte superior por brillantes azulejos verdes.
Una vez en el interior del patio, llama la atención las paredes talladas a mano con gran precisión sobre estuco y madera. La parte baja de las paredes se ve cubierta por pequeños azulejos que componen infinidad de motivos geométricos. La fuente de abluciones aún se encuentra en funcionamiento para ser utilizada por los cientos de fieles que continúan acudiendo para la oración del viernes.
A unos 50 metros encontramos la Medersa Attarine, ya en el zoco de las especies. Construida en 1325 todavía conserva toda su belleza, teniendo un patio muy parecido al de la Medersa Bou Inania.
Desde la puerta de entrada contemplamos la Mezquita al Karouine, construida a mediados del siglo IX y conocida por albergar la universidad más antigua del mundo, época durante la cual las materias esenciales eran la Teología, Gramática y Derecho Coránico.
Seguimos atravesando callecitas y desembocamos en una bonita plazoleta, -En Nejjarine-, donde se encuentra una bellísima fuente y el Museo de Arte y Artesanía de la Madera, que no visitamos.
También, desde la puerta de acceso a las mujeres, vemos el interior de la Mezquita de Moulay Idriss, construida por el fundador de la ciudad.
Subimos a la azotea de un comercio de pieles y contemplamos el trajín de los curtidores. Suerte que antes de acceder a la terraza nos han dado una ramita de menta para “amortiguar” el fuerte olor que se desprende de los materiales que usan, tanto para curtir la piel como para teñirla.
Por un estrechísimo callejón accedemos a un gran local donde todavía se teje con telares de madera. El crujir de ésta me transporta a los tiempos de mayor esplendor de Fez.
Y no dejo de admirar la bellísima cerámica, que venden por doquier, decorada en azul cobalto símbolo de la alfarería de Fez. Para conseguir ese color azul particular, los artesanos mezclan varios ingredientes cuyas proporciones guardan celosamente.
Ha sido una jornada muy completa visitando los principales monumentos, así como a un maestro cincelador de latón o a artesanos que esculpen bellamente la madera de cedro, palisandro o roble, dando forma a celosías y muebles.
Día 7.- En menos de 30 minutos un bus nos deja en Sefrou, donde hoy es día de mercadillo.
No adentramos en la Medina, en la que no encontramos ni un solo turista, y entre los puestos callejeros de carne, pescado, ropas, frutas… se vislumbran sus casas blancas, antiquísimas.
Cruzamos un puente sobre el Oued Aggai -que atraviesa la Medina en toda su extensión- y nos dirigimos hacia las callejas donde se está más tranquilo.
Curioseando lo que parece la entrada de una casa, una señora -que nos ve- nos invita a entrar. Accedemos a un patio interior y nos recibe la que parece la dueña, una joven sonriente que, saliendo de la cocina, nos ofrece unas patatas fritas que acaba de sacar de la sartén. Nos hacen pasar a una salita y van llegando jóvenes a saludarnos. Casi no saben francés, pero se hacen entender cuando nos acercan una mesa en la que hay comida y nos instan a que comamos.
Ha pasado ya más de una hora. Unos entran y otros salen, hasta que nos preguntan si vamos a quedarnos a dormir en su casa. Agradecemos su atención, pero hemos de volver a Fez.
La tarde la pasamos en Fez el Jdid. Aquí se encuentra Dar El Makhzen o Palacio Real (que no se puede visitar) de 80 Ha., que es la residencia oficial de los monarcas alauitas. Sólo podemos admirar sus hermosas siete puertas de bronce tallado: puertas de diferentes tamaños que representan los siete días de la semana y los siete niveles de la monarquía, enmarcadas por miles de pequeños azulejos de cerámica, en los que predomina el color azul de Fez y el verde del Islam.
Mientras va cayendo la tarde nos sentamos junto a los fesíes, que parece están esperando el anochecer, en la Plaza Bou Jeloud frente a Bab Chorfa, puerta que separa la plaza de la Kasbah En Nouar, ciudadela rodeada de altas murallas, situada dentro de la Medina Fez el Bali.
Esta enorme puerta está situada al final de la calle Talaa Kebira, una de las principales de la Medina y en la que tenemos el alojamiento.
Y más adelante pasamos bajo Bab Bou Jeloud, acceso principal a la Medina desde el noroeste, donde el camino se bifurca hacia la izquierda para entrar en Talaa Kebira (Gran Cuesta) y hacia la derecha, en Talaa Seghira (Pequeña Cuesta), dos de las principales arterias comerciales de la ciudad.
Siguiente: Chefchaouen y Meknés
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18 comentarios:
María Mercè!! Ara que disposo d'una mica més de temps et vinc a trobar en aquesta meravellosa Ciutat de Fez!!
Milers de Petonets Estimada!!
Ho llegiré amb fruició..
Hola Mercé. Que bonita la historia de las patatas y tu foto en la terraza.
Saludos y bienvenida nuevamente.
Estimada Martine...
Quan m'ha agradat tornar-te a veure per aquí!
Ja saps que et trobo a faltar. Molt. Moltíssim.
Mille bisous, ma chérie Amie!
Viajero...
Ya sabes que es un honor para mí tenerte como seguidor y si además estás de comentarista...
Un saludo!
Hola Mercè, ¿ya estas de vuelta? ¿qué tal ha ido todo? Bueno, ya nos irás contando...
Me parece muy curioso lo de los curtidores. Es una cosa que tengo ganas de ver.
Un saludo ;)
Para mí como andaluz la ciudad que más andaluza me parece es Chauen o Chefchaouen, o como se escriba. Es una copia de Vejer, si la conoceis, sabreis de qué estoy hablando.
Mercè tu blog siempre genial.
Saludos viajeros
Paco...
Tendremos que ir a Vejer para "comprobar" que lo que dices es verdad ;-))
Gracias por tus palabras sobre el blog; sabes que el tuyo no se queda a la zaga.
Un abrazo!
Fenomenal crónica del viaje, me has hecho recordar mi viaje a Fez hace ya cuatro años. Muy bien escrito el texto y muy bien aprovechado el viaje. Las fotos, estupendas.
Un saludo y esperando la próxima entrada de continuación de tu viaje tan estupendo por el norte marroquí.
Hola Mercé, me ha encantado pasear de tu mano por Marruecos. La verdad es que me entran ganas de irme ahora mismo....
Espero que estés bien y te deseo un muy feliz verano.
Un saludo del boquerón malagueño.
Juan...
Cuánto tiempo sin verte por aquí!
Pensaba en tu blog "Historia y Presente" al hacer la entrada en mi otro blog, relacionada con el 17de julio de 1936.
Mañana me paso por ahí.
Un saludo!
Fran...
Si todo va como está previsto en unas semanas estaré comiendo espetos y... boquerones!
Un abrazo y feliz verano para tí también.
Mercè, cuanto tiempo! Me ha encantado tu visión sobre Fez, me dan unas ganas de ir!Lo genial es poder entrar en una de las casas locales invitada a te , patatas o lo que sea, es la esencia del viajar,una auténtica gozada. Un abrazo.
Hola, Merche!!
Es verdad, cuánto tiempo!
¿No has estado en Fez? Pues vale la pena perderse por su Medina.
Si vas y necesitas algún dato, no dudes en pedírmelo.
Un besazo!
Me ha gustado esta entrada, estuve en Fez hace muchos años y parece que tengo que descubrirla de nuevo.
Un beso !!
Me encanta Marruecos y Fez tiene una medina que conserva su autenticidad, un autentico laberinto; recuerdo cuando pasaban los burros cargados de bombonas y había que pegarse a la pared. Tengo ganas de volver, fui hace mucho tiempo y no me dio tiempo a explorar la ciudad a fondo. Un placer volver a Fez virtualmente de tu mano, preciosas fotos. Un saludo ;)
Me ha gustado revivir esta ciudad, fue una ciudad que nos encantó, la visitamos en mayo de 2005, nosotros llegamos después de 5 horas de taxi compartido desde la frontera de Melilla, y nada mas llegar alucinamos, fueron tres dias intensos en los que fuimos invitados a comer a una casa particular, grandes experiencias.
Un abrazo muy fuerte Mercè!
Pd. Tenemos una foto muy similar, la de las manecillas de la puerta del Palacio Real.
Calíope, hay ciudades que invitan a que las visitemos más de una vez y, en cada ocasión, la vemos de manera diferente.
Ya sabes... Fez y su medina te está esperando.
Saludos!
Hola chicos! Como no sé quién de los dos me ha escrito, lo pluralizo ;-)
En todos los viajes a países árabes siempre he tenido experiencias maravillosas con los habitantes, y eso ha hecho que regresara a casa con muy buen recuerdo.
Os mando un abrazo muy fuerte, a la espera de que nos lo podamos dar muy pronto en directo!
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